Confía… qué bonita palabra!

Confía… qué bonita palabra!

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No tengo ni idea de cómo va a acabar esta pequeña reflexión que ahora empiezo. Simplemente me voy a poner a escribir a ver qué sale.

He de reconocer que publicar semanalmente me genera una cierta incomodidad. Pero, ¿cuál es el motivo de esa incomodidad?

Si lo pienso un poco con calma, lo primero que me viene, tiene que ver con mis pensamientos, y más concretamente con mi diálogo interior. Es algo así como que se activa dentro de mí una vocecilla que me dice… “con tantas ideas ya expuestas, no vas a tener repertorio para seguir publicando semanalmente, Borja…” o “¿aún no sabes de qué vas a hablar en el próximo post? ¿a qué esperas?”… Automáticamente ese pensamiento “porculero” me crea una sensación física como de opresión en la boca del estómago, que me causa incomodidad física, y eso vuelve a activar con mayor intensidad el diálogo interno descrito.

Una vez ahí, mi reacción natural es de huida. Trato de desconectar y no pensar en ello… pero es una desconexión un poco de “mentiras”, ya que busco desesperadamente el tener amarradas, cuanto antes, ciertas ideas semilla, en forma de frases, de algún vídeo que me pueda servir de base para el desarrollo de un tema, algún texto, etc… para la entrada del blog de la siguiente semana. Y sólo cuando eso está más o menos claro, sí que consigo “conectar con la desconexión”, hasta que veo que se acerca el día de la semana que “toca” publicación, y tras sentarme en mi despacho, y ponerme música tranqui, mis dedos empiezan a pulsar las teclas del ordenador, confiando en que algo saldrá… y al final más o menos las ideas van saliendo.

Me he dado cuenta de que este proceso mío, es algo bastante frecuente en general, y tiene nombre y apellidos: el nombre es “Necesidad de Control”, y los apellidos “Anticipación Dramática de lo que va a Ocurrir (ADO, para los amigos)”. Qué nombre más chungo, no? Imagínate que vas por la calle y preguntas a la persona con la que has quedado “¿cómo te llamas?”, y te dice, me llamo “Necesidad de Control Anticipación Dramática de lo que va a Ocurrir”. Da risa, pero yo creo que es algo tan habitual, que muchas veces no nos damos ni cuenta de que eso es así: necesitamos control, para sentirnos seguros y que no se nos escape nada, y así poder operar bajo la ilusión utópica del “está todo controlado” y creemos que los resultados que obtenemos desde ahí son los mejores (cuando yo creo que no es así); pero también nos “pre-ocupamos” por algo que aún no ha sucedido, y la mayor parte de las veces, es infinitamente peor la película que nos montamos en la cabeza, que lo que sucede en la realidad con posterioridad…

Pero hoy, he querido hacer un experimento, y me he sentado frente al ordenador sin tener nada preparado, cual pintor ante su lienzo en blanco, y confiado en que algo saldrá… Me he centrado en el teclado, y poco a poco, las ideas han ido emergiendo. Y a medida que iba escribiendo, nuevas posibilidades han ido apareciendo, en forma de palabras, frases, ideas. ¿Cómo describiría este proceso? Al principio no tiene mucha estructura, pero me dejo llevar por las sensaciones, y luego voy releyendo lo escrito, y voy puliendo poco a poco el texto, ya que aparecen continuamente nuevas cosas. Y en ese proceso creativo, me siento genial… Sobre todo, porque esas vocecillas, mientras todo esto sucede, están pegándose una buena siesta, y no activan ningún tipo de incomodidad, por lo que yo, me dejo llevar…

Creo que lo realmente importante en toda esta historia es aprender a no obstaculizar el proceso de emergencia de las nuevas ideas que quieren ser tenidas en cuenta. Y eso no es fácil, porque hay que “desactivar” esos patrones mentales que nos distorsionan con frecuencia, y porque hay que darse permiso para desaflojar, soltar el control (temporal), y confiar en el proceso, ya que es ahí donde a veces, ocurre la magia.

Como bien apunta la metodología de LEGO® Serious Play® con la que llevo experimentando desde hace un tiempo, se trata de darle la vuelta al proceso creativo en el que estamos tan entrenados, consistente en pensar y hacer (plan-do-plan-do), por el de hacer e ir dotando de significado a lo que va apareciendo en el proceso (do-plan-do-plan-do-plan), en definitiva, de aprender haciendo (learning by doing). La información que se obtiene de esta manera es la que creo que realmente enriquece y marca la diferencia en cualquier proceso de creación: esa información que aparece “ex novo” desde un nuevo lugar, desde una nueva posición que antes no existía. No se trata de crear desde el presente con la información que ya disponemos, sino cómo hacemos lo que hacemos, cómo nos “preparamos” nosotros mismos para favorecer, propiciar y no entorpecer lo que quiere emerger, cómo pulimos ese lugar, ese “desde dónde” tan personal que nos permite estar centrados, conectados, confiados, abiertos…

Hoy me he demostrado a mí mismo que puedo crear algo coherente y con cierta calidad desde la nada más absoluta. Me llevo un grandísimo regalo de este pequeño experimento!

Por último, me encantaría compartir un fragmento de esta TED Talk de Elizabeth Gilbert, en la que explica de manera magistral el proceso de conexión con la inspiración, con ese algo externo a uno mismo que ilumina y guía a través de la “normalidad” humana por la misteriosa senda del proceso creativo.

Sólo hay que poner de nuestra parte, y aunque ese algo externo no haga acto de presencia para iluminar nuestra creación, no pasa nada. Como bien dice Elizabeth Gilbert, continúa haciendo tu trabajo de todas formas. Inténtalo y no desfallezcas porque no aparezca el “genio”.

Confía… qué maravillosa palabra!

6 comentarios

  • Monika Suso dice:

    21 marzo, 2014 a 2:41 pm

    Querido Borja, gracias por dejarnos ver el genio que llevas dentro y compartir tu proceso creativo, que es el de muchos. Gracias por creer, crear y confiar en ti, los que te conocemos ya sabemos de lo que eres capaz. Un beso, Monika

    • Borja Ruiz dice:

      21 marzo, 2014 a 6:06 pm

      Qué alegría leerte por aquí Monika!!!! Recuerdo como si fuera ayer las sesiones de coaching contigo, y ya han pasado casi 4 años! Madre mía… Gracias por sostenerme con tanta profesionalidad y cariño. Fue tan importante para mí! Gracias a ti también por tu generosidad. Un beso grande, y recuerdos a Gonzalo!

  • Lidia dice:

    22 marzo, 2014 a 2:02 am

    Buenas, Borja. Por no reiterarme, me sumo a las palabras de Mónika. ¡Qué gusto leerte! Eres muy bueno.

    • Borja Ruiz dice:

      25 marzo, 2014 a 6:52 pm

      Gracias Lidia!

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